Ollin Yoliztli: Life and Movement

0

Ana Laura López Vargas es una mexicana que llegó a Nueva Zelanda en marzo 2018 y es la creadora y coordinadora de “Ollin Yolitztli: Life and Movement” que en lengua Náhuatl quiere decir “sangre en movimiento en el corazón”. A ella le gusta pensar en este proyecto cultural como un colectivo y una comunidad, mediante el cual intentan rescatar y difundir no solo la danza sino el significado que tiene la danza en su contexto original; textualmente ella dice “las danzas que presentamos no son el fin último sino el medio para comunicar lo que hay detrás, esa riqueza cultural de nuestras culturas”. Ana Laura nació en la Ciudad de México y pasó su infancia y adolescencia en otra ciudad llamada Hidalgo, pero después regresó a CDMX a estudiar Arquitectura y un postgrado en Diseño de Iluminación Arquitectónica en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Ana Laura López Vargas

Desde niña aprecia la cultura y en esa edad entró al ballet “Ollin Azteca” en Tecomatlán, Hidalgo, mismo que llenó su infancia y adolescencia de alegría, amistad y viajes así como le desarrolló el valor del trabajo en equipo y la importancia del cumplir los compromisos.

Durante su carrera de arquitectura se apasionó más que en obra nueva en la arquitectura antigua, en la preservación de monumentos históricos y en el patrimonio cultural tangible e intangible. Eso la llevó a hacer su servicio social, práctica profesional y trabajar en el INAH.

A continuación transcribimos sus palabras textuales de su proceso de apreciación de la cultura y el surgimiento de Ollin Yoliztli: “durante la realización/actualización del catálogo de Monumentos Históricos tuve la oportunidad de viajar y hablar con distintas comunidades para, entre otras cosas, hacerlos conscientes de la importancia de preservar su identidad cultural ya que lamentablemente, eso es algo de lo que uno no se da cuenta cuando uno está inmerso en su propia cultura.

Eso es algo que entendí hasta que salí de mi país y bien lo dijo María Reyna (soprano Mixe) en alguna de sus entrevistas, “cuando yo estaba en mi comunidad, yo no sabía que era indígena porque ese era todo mi mundo, sino hasta que salí a la capital y vi lo distinto que era la vida”. Algo así me pasó a mí en Wellington, pues a pesar de siempre haber amado mi cultura y sus tradiciones, estar acá me ha dado el tiempo de estudiarla y a pesar de la distancia física, sumergirme en mi ella y entenderla de una distinta manera.

En Wellington por ser una ciudad tan pequeña, pude integrar danzas que anteriormente había realizado como la danza contemporánea, danza africana y danza aérea; así como conocer otros nuevos ritmos de la tradición afrobrasileña así como la Técnica Silvestre (que enseña el arte en el movimiento de algunos de los rituales del candomblé).

Al redescubrir y mirar desde otra perspectiva mi propia cultura fue casi imposible no integrar también a mi vida las danzas tradicionales de mi país así que en 2019 cuando llegué a Wellington me integré de inmediato al grupo de folckor de la maestra Karen. Bailé en su grupo por los siguientes 4 meses y luego el proyecto quedó en stand-by.

Finalmente, durante la cuarentena de 2020, pensando que debíamos preparar algo para celebrar la Independencia en septiembre, me animé a buscar un espacio para ensayar, invitar amigos, y así es como surgió: Ollin Yoliztli un 22 de junio de 2020, proyecto que nació con mucha ilusión en el Hall de Aro Valley Community Centre, con amigos cercanos las primeras dos sesiones y como clase abierta a partir del 6 de Julio.”
Le preguntamos si recordaba la primera presentación y dijo alegremente que por supuesto, ya que celebraban la Independencia de México y Chile en septiembre del año pasado en Raumati Social Club y en el Newtown Community & Cultural Centre y ahí se presentaron por primera vez.

Algo que llama mucho la atención del colectivo Ollin Yolitztli son sus trajes tan coloridos y tan apegados a la tradición y nos explicó que para conseguirlos siguen como objetivo el devolver algo a las comunidades que les han heredado estas tradiciones, entonces por ejemplo, los trajes de Hidalgo fueron comprados directamente a distintos artesanos del municipio de Huejutla, los de Jalisco fueron comprados al Ballet del Estado de Hidalgo y el resto han sido mandados a hacer con personas en San Agustín Tlaxiaca y Tulancingo Hidalgo. Tenemos otros en proceso de diseño con personas en Cali, pero dada la situación actual, tuvieron que pausar dichos procesos pero esperan pronto poder retomarlo.

Pare decidir el baile que van a ensayar Ana Laura sigue un proceso no sólo de investigación sobre la danza en particular sino también el comenzar a aprender náhuatl (una de las tantas lenguas indígenas de México) y su cosmovisión, elementos de la Toltequidad y finalmente, las danzas. Para ellas el hilo conductor fue Veracruz ya que por ser el primer puerto de encuentro de culturas indígenas, europeas y africanas en donde a pesar de las difíciles circunstancias, diferencias culturales y de los distintos idiomas; surgió por medio de la danza y la música lo que hoy se conoce como fandango, éste acogió a todos, generando un sentido de comunidad e identidad. Algo similar se buscaba al inicio del proyecto de Ollin Yolitzli, la posibilidad de integrar distintas culturas y no sólo mexicanos y afortunadamente así ha sido ya que dentro del colectivo tienen integrantes desde los 14 a los 45 años de edad quienes son originarios de distintos países como México, Colombia, Chile, India y NZ.

Explica Ana Laura que partir del son jarocho comenzó a explorar los sones huastecos, que por supuesto tienen un significado especial para ella porque es uno de los estilos es el huapango Hidalguense, lugar de donde ella es originaria. Posteriormente comenzaron a trabajar en sones y jarabes jaliscienses y por supuesto, las danzas concheras que plausiblemente han sobrevivido a todo y que cualquiera que habite en la Cd. De México debe haber presenciado al menos alguna vez.

Además de la investigación bibliográfica ahora con las ventajas tecnológicas Ana Laura ha podido contactar investigadores y difusores de la tradición como Rubí Oseguera (Son Jarocho) y el grupo Danzas Makondo de Cali, Colombia y desde luego, mi maestro de folklor Eduardo Vera González en Hidalgo.

También hay otros factores que van dando diversidad y profundiad al proyecto como la posibilidad de integrar música en vivo; actualmente están trabajando con distintos músicos en el son jarocho y sones huastecos.

Para quienes estén interesados en vivenciar esta experiencia, los horarios son los siguientes: “Los lunes tenemos Clases Abiertas con nivel básico, asumiendo que el asistente no tiene conocimiento alguno de estos tipos de danza en particular. Las clases son independientes y cualquiera puede integrarse. No se requiere vestuario o zapatos en particular, cualquier vestimenta cómoda y las ganas de aprender. Los viernes tenemos ensayos con el grupo conformado para presentaciones, ahí vemos más a detalle los pasos, coreografías, expresiones e intenciones que queremos proponer para cada una de nuestras danzas. Ambas clases son de 7:15 a 9:00 pm en Studio 6, Te Auaha en 65 Dixon St. Te Aro, Wellington

Para terminar con esta semblanza les compartimos que el próximo 31 de julio celebrarán su primer aniversario en Thistle Hall; aquí les dejamos sus redes sociales para que les sigan sus pasos.

Primer Aniversario de Ollin Yoliztli

https://www.instagram.com/ollin.yoliztli.lifeandmovement/

https://www.facebook.com/OllinYoliztli.LifeAndMovement/

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here